Casi en secreto, violando la legislación vigente de la UNAM[1], el Consejo Técnico de nuestra Facultad aprobó cinco Planes de Estudio. Yo me opongo a los cambios en la carrera de sociología. El análisis que sigue explica por qué.

 

 

El atraco

Véase Carta al Rector sobre el Atraco

Véase Carta a la coordinadora del CAACS

1.                  El conjunto: una bazofia totalitaria.

 

El Plan propuesto es una mezcolanza de una cosmovisión totalitaria, un tronco común para alumnos de secundaria o preparatoria, un atracón pseudoteórico, una falsa reflexividad, además de muchos errores graves en muchas de las materias obligatorias y optativas. Ese Plan tendrá, si dejamos que se aplique, dos efectos mayores: el desempleo de sus egresados y la muerte de nuestra carrera. Estos males habrán de ser una más de las consecuencias de la labor política de los dos coordinadores nombrados por el actual director, Fernando Castañeda.

 

1.1.            Sectario y politiquero

 

1.1.1.      Al entregar a Massimo Modonesi el control del área teórica del Plan propuesto y al insistir varias veces que esa área habrá de ser, si nos dejamos y los dejamos, el fundamento de la formación profesional de los estudiantes de sociología, la carrera no será sino un adoctrinamiento totalitario en una ideología agotada, rechazada en casi todo el mundo, falsa, represiva y asesina. Ya no será, como lo ha sido hasta ahora, una materia entre otras. Ahora se presenta como una cosmovisión que se propone un control totalitario sobre y contra autores singulares que no tuvieron sino intenciones académicas, sin ningún objetivo político. Incluso marxistas devotos como Henri Lefebvre admiten que el marxismo no es una teórica sociológica sino “una concepción del mundo”, es decir “una vista de conjunto de la naturaleza y del hombre, una doctrina completa”[2].Desde que Castañeda entregó, como pago político, nuestra carrera a Modonesi y a Chávez tenemos ya, todos los días, un adelanto de los que estas personas quieren hacer con nuestros profesores, nuestros alumnos y nuestra revista. Nunca ha habido una coordinación tan inepta, tan corrupta (incluyendo un doble nepotismo) y tan represiva como el Centro de Estudios Sociológicos desde que esos dos buropolíticos lo controlan.

1.1.2.      El texto básico del curso llamado “Teoría sociológica I. Marx y los primeros marxismos”, La ideología alemana, que se presenta, en realidad, como curso central de la carrera de sociología, fue un texto tan malo que sus autores lo habían "condenado a la crítica roedora de los ratones"[3]. Incluso Maximilien Rubel admite que ese texto no fue sino un "panfleto[4]". Por eso, en su edición de las obras filosóficas de Marx, sólo incluye algunas partes del panfleto. Engels dirá incluso que Marx y Engels quisieron sólo   ser “payasos” al escribirlo.

1.1.3.      Esa cosmovisión es totalitaria. Se propone la destrucción de cualquier alternativa a la suya.

1.1.4.      Por primera vez en la historia de la Facultad, un curso entero es dedicado al marxismo.

1.1.5.      También por primera vez en la historia de la Facultad, en un solo semestre hay dos cursos de Teoría sociológica.

1.1.6.      En el colmo, también por primera vez en la historia de la Facultad, un solo curso abarca doscientos años de la historia humana.

1.1.7.      El curso entero es doctrinario y sectario:

1.1.8.      Presenta al marxismo no como una contribución al estudio de la sociedad sino como una concepción general del universo, sólo comparable a las religiones. Lefebvre llega a escribir en 1948 que el marxismo sólo es comparable a la concepción cristiana y a la concepción individualista[5].

1.1.9.      Pretende ignorar que Marx se equivocó en sus tres predicciones mayores: ningún país capitalista “maduro” fue el primero en tener una revolución proletaria; Rusia, a quien tánto odiaban Marx y Engels[6], fue ese primer país, y los “proletarios” de esos países no sólo no han derrocado nunca a un régimen capitalista sino, hasta hoy, emigran en masa a buscar empleo en ellos. De hecho, en algunos países, como la Rusia leninista y Polonia en 1980-1990, los obreros se han levantado contra los gobiernos marxistas.

1.1.10.  No siendo mexicano, a Modonesi no le importa el odio intenso que Marx y Engels tuvieron hacia México y los mexicanos[7] ni la fascinación que tenían por nuestros invasores.

1.1.11.  Ignora a grandes autores marxistas, como Antonio Labriola[8], Nicos Poulantzas[9] y Louis Althusser[10].

1.1.12.   Ignora los asesinatos masivos de los países donde se ha implantado al marxismo como una ideología de Estado. Los gobiernos marxistas han asesinado, hasta ahora, cerca de 100 millones de personas[11].

1.1.13.   Ignora la supresión de la sociología en esos países. Cursos con títulos como “Materialismo histórico”, donde todos los conflictos sociales se reducían a la lucha entre proletarios y burgueses substituyeron lo que en otros países se han llamado “ciencias sociales” o “sociología”. La misma palabra “ciencia social” sacaba de quicio a Lenin: “en una sociedad erigida sobre la lucha de clases no puede haber una ciencia social “imparcial”. De una forma u otra, toda la ciencia oficial y liberal defiende la esclavitud asalariada, mientras que el marxismo ha declarado una guerra implacable a esa esclavitud”[12].

1.1.14.   Ignora la amoralidad del marxismo.

1.1.14.1.                   La moral comunista, según Lenin, “está subordinada por completo a los intereses de la lucha de clase del proletariado. Nuestra moralidad se deriva de los intereses de la lucha de clase del proletariado[13]”.

1.1.14.2.                   De la amoralidad, los gobiernos inspirados por Marx han pasado a la abierta inmoralidad. Por eso, desde Lenin hasta el actual gobierno de Corea del Norte, han cometido toda suerte de crímenes contra sus pueblos.

1.1.15.  Ignora los mejores estudios y biografías sobre Marx, como los de Kostas Papaioannou[14] y de Jean Elleinstein[15], entre muchos otros.

1.1.16.  Todos los llamados “primeros marxistas” no fueron sociólogos sino políticos profesionales a quienes  nunca les pasó por la mente ser sociólogos ni nada que se le pareciera.

1.1.17.  Lenin[16], y Trotsky[17], los dos “primeros marxistas” más conocidos, fueron notorios asesinos y represores. ¡Esos son los modelos que quieren presentar a los jóvenes mexicanos!

1.1.18.  Así ha sucedido dondequiera que ha tomado el poder[18].

1.1.19.  Está contra la ciencia en una Facultad de Ciencias.

 

 

1.2.            Olvida contribuciones fundamentales, entre otras las de Proudhon y de Pareto.

1.3.            Confunde esta Facultad de Ciencias con la de Filosofía. Por eso dedica tantas materias epistemológicas (es decir una parte de la filosofía), como las de “Metodología” y las que se le parecen.

1.4.            Ignora cómo procede el conocimiento científico. Por eso se opone a que las materias de Estadística sean seriadas.

1.5.            Disimula y relega el papel fundamental de la estadística en la formación profesional de los sociólogos mexicanos. Los autores del Plan propuesto ignoran, o pretenden ignorar, que la formación en Estadística aplicada a la sociológica es un factor básico del oficio del sociólogo. La diferencia entre un político o un filósofo y un sociólogo es que los dos primeros no saben estadística y el tercero sí sabe. Véase también el apartado 5.2 de este análisis.

 

2.                  El tronco común

 

2.1.1.      No es lo que debe ser: la formación científica para las cinco carreras.

2.1.2.      Sus autores no tienen la menor idea de lo que fue y debe ser el tronco común de esta Facultad. El tronco común debe tener materias que comunes a las cinco carreras, que las hacen científicas y que los capacita para tener empleo. Dicho muy brevemente, esas ocho materias deben ser de teoría social y de estadística.

2.1.3. Pretenden que en ese tronco estudian muchachos de secundaria o de teatro, no estudiantes de la profesión y el oficio sociológicos. Les faltó un curso cuyo título sería "Cómo declamar en público" o algún otro que se llamara “Qué sucedió, cuándo y cómo”.

 

3.                  La pseudoteoría omnipresente

 

3.1.            El Plan de 2015 se propone explícitamente “Sostener la centralidad de la formación teórica como eje del perfil de egreso de la licenciatura y prestar atención al reconocimiento de problemas y debates teóricos centrales y transversales entre las corrientes y los autores[19]”.

3.2.            89 por ciento del total de horas son téoricas, mientras sólo 11 por ciento son prácticas.

3.3.            Este imperio pseudoteórico está en abierta contradicción con el perfil del egresado quien, según los autores de este bodrio, tendrá conocimientos “profundos sobre los métodos, técnicas y herramientas de investigación…“, así como “[conocimientos ] robustos de la sociedad mexicana actual: sus problemas, el funcionamiento de sus instituciones, los cambios que le imponen la situación internacional, las perspectivas a futuro”, y “amplios sobre las técnicas y métodos cuantitativos”[20].

3.4.            Un ejemplo de la esa pseudoteoría omnipresente es la utilización de las obra de Pierre Bourdieu. En una rarísima materia llamada "Sociologías relacionales", en la que se ponen juntos autores que nada tienen que ver entre sí y que ofende la memoria de Bourdieu comparándolo con un cortesano como Anthony Giddens, citan los autores de ese programa cuatro trabajos de Bourdieu,  sólo uno de los cuales, El sentido práctico, está entre sus obras mayores. Las otras tres son investigaciones empíricas con algunos supuestos y algunas conclusiones teóricas: Les héritiers, Homo academicus y La Distinction.

 

4.                  Falsa reflexividad y crítica ausente

 

4.1.            Los autores del Plan citan a Pierre Bourdieu sin darse cuenta de lo que dicen y contradiciéndolo (y contradiciéndose) totalmente.  Bourdieu escribió dos libros sobre la reflexividad de la sociología, después de haber dedicado otro a criticar "reflexivamente" las propias instituciones en las que siempre trabajó, las instituciones de educación superior y de investigación en Francia. Pero los autores del Plan hacen lo contrario. Homo academicus no es, en el fondo, sino una crítica a los buropolíticos de la educación superior en Francia, de la que puede partir toda buena crítica de las universidades públicas mexicanas y, en particular, de la UNAM. Ésa sería una buena forma de hacer sociología reflexiva. En el Plan propuesto no aparece nunca esa reflexividad entre las materias obligatorias. Entre las optativas, hay una materia llamada "Introducción Al Estudio de la UNAM", que, por definición, ningún estudiante está obligado a tomarla.

4.2.            Sus autores ignoran, o pretenden ignorar, el hecho mayor, el más ofensivo, criminal, del desempleo como sociólogos de casi todos nuestros egresados. No hay constancias de sociólogos trabajando como tales. Quienes encuentran trabajo lo hacen en la burocracia de la UNAM y en los gobiernos controlados por el PRD, sobre todo el del Distrito Federal.

4.3.            Esas personan no saben cómo empezó esta Facultad, quiénes la fundaron, a qué intereses obedecieron, ni por qué juntaron en ella las cinco carreras que la siguen formando. Esta afirmación es doblemente falsa. En los años cincuenta, la sociología estadounidense influía, incluso en Europa, por lo menos tanto como la propia sociología europea. Modonesi quiere volver a vendernos espejitos. Y, sobre todo, la fundación de nuestra Facultad no obedeció a ninguna necesidad teórica, sino a la necesidad del gobierno de Miguel Alemán de tener una facultad para formar los cuadros que el PRI necesitaba en aquellos años. En realidad, la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales fue fundada por tres juristas priístas -Lucio Mendieta y Núñez, Ernesto Enríquez Coyroy y Raúl Carrancá y Trujillo-, ninguno de los cuales estudió nunca la carrera de sociología. Por eso juntaron cinco carreras que nunca habían estado juntas en ninguna parte.

4.4.            Oculta las cifras pertinentes sobre el Centro de Estudios Sociológicos, sobre sus docentes (entre otras muchas cosas, oculta que la mayor parte son de asignatura y que, según numerosos testimonios, su poca calidad).

4.4.1.      Oculta también información sobre sus más recientes coordinadores: 1) Massimo Modonesi, quien no sabe nada de México ni de sociología. Nunca ha aprobado una sola materia de sociología. 2) Arturo Chávez, actual coordinador de la carrera. Es un político profesional, no un sociólogo. Es uno de los agentes del PRD en la UNAM. No sabe casi nada de sociología. Intentó varias veces romper la Gran Huelga por la Gratuidad (1999-2000), que evitó la privatización de la UNAM.

4.4.2.      Nunca he visto en las autoridades de la carrera de Sociología tanto cinismo y tantas corrupciones (incluido el nepotismo), represiones y despojos contra quienes los combatimos como durante los periodos de Modonesi y de Chávez[21].

 

5.                Algunos programas

 

5.1.            De Teoría

 

5.1.1.      La materia “Teoría sociológica I. Marx y los primeros marxismos” no es un curso de teoría sociológica. Es un adoctrinamiento marxista para políticos profesionales. Véase el apartado 1.1.1 de este análisis.

5.1.2.      La materia “Sociología clásica: El proyecto científico del positivismo (Saint-Simon, Comte y Durkheim)” tiene, por lo menos, dos graves errores. Uno: coloca bajo un mismo rubro (“El proyecto científico del positivismo”) dos autores que no sólo no tienen casi nada en común sino divergen en puntos fundamentales: Mientras que Comte se opuso al uso de las matemáticas[22] en la ciencia que él bautizó como “sociología”, Durkheim hizo del uso ellas la característica distintiva de esa ciencia[23]. Dos: Saint-Simon y Comte fueron filósofos que nunca hicieron una sola investigación empírica, mientras que Durkheim dedicó toda su vida a ellas.

5.1.3.      Dilthey no tiene cabida en la materia "Sociología clásica. sociología comprensiva". No fue sociólogo y rechazó ser considerado como tal[24].

5.1.4.      La materia llamada “Sociología funcionalista: (Merton, Parsons, Alexander, Luhmann)” tiene por lo menos dos errores graves. 1) Nunca ha habido “funcionalismo” en sociología. Es una escuela de la antropología moderna. 2) Parsons siempre rechazó ser llamado “funcionalista”[25].

5.1.5.      La materia "Sociología interpretativa” no cabe en la carrera de sociología, por tres razones. 1) Jon Elster no es un sociólogo ni pretende ser tal. Es un filósofo marxista, muy a la medida de Modonesi. 2) No se puede poner bajo el mismo rubro a James Coleman y Elster. Coleman es uno de los grandes teóricos sociológicos del siglo XX. 3) No se puede entender ni explicar la teoría sociológica de Coleman sin una buena formación estadística, que el Plan propuesto elimina.

5.1.6.      La materia “Sociología relacional (Giddens, Bourdieu, Elias)” tiene tres deficiencias mayores. 1) Une bajo el mismo rubro a autores que no tienen nada en común, por lo menos en lo que se refiere a Giddens y a Bourdieu. 2) Olvida toda la herencia estructuralista, o levistraussiana, en toda la obra de Bourdieu, desde sus primeros trabajos ortodoxamente estructuralistas hasta el final de su vida, cualesquiera que hayan sido las diferencias ideológicas y psicológicas entre Claude Lévi-Strauss y su discípulo más conocido.  3) Por su miedo a la Estadística, quien haya escrito este programa o la haya dictado, omite las dos grandes investigaciones empíricas de Bourdieu: Les Héritiers y La Distinction.

 

5.2.            De Estadística

 

5.2.1.      En coherencia con el propósito de los autores del Plan propuesto de eliminar, o casi,   la capacidad de los alumnos para obtener un empleo, ahora sólo queda un curso de Estadística, hasta el tercer semestre, llamado “Estadística Aplicada a las Ciencias Sociales”. Es una materia imposible. Con 37 temas a aprender en 64 horas (suponiendo sin conceder que las subdivisiones son las correctas en cada unidad), profesor y estudiantes dispondrán de menos de dos horas para cada tema. Para colmo, no hay análisis de regresión en ninguna de sus formas y niveles, es decir el estudiante no aprenderá nunca a entender la causalidad en sociología. Dicho de otra manera, si este espantoso Plan se aplica, los egresados de cualquiera de las cinco carreras de nuestra Facultad nunca sabrán explicar nada de lo que sucede en la sociedad. Sus años de estudio habrán sido inútiles.

5.2.2.      Hay otras materias de Estadística en los cuarto y quinto semestres, llamadas idénticamente “Estadística Aplicada a las Ciencias Sociales II”. No se trata de cursos sino de “talleres”. Yo no entiendo qué es eso, y temo que se va a prestar a que cualquier profesor haga lo que quiera durante ese año.

 

5.3.            De Metodología

5.3.1.      En la “Introducción a la Investigación en Ciencias Sociales”, falta nada menos que el fundador de la sociología, Émile Durkheim, y en lugar se coloca a uno de sus más feroces calumniadores, Jeffrey Alexander. Contradictoriamente, el autor del programa menciona varias obras de Pierre Bourdieu, uno de los mejores expositores de la ciencia sociológica contemporánea, en las antípodas de los enemigos de Durkheim, por ejemplo, en nuestra Facultad, el actual director, Fernando Castañeda.

5.3.2.      Las materias llamadas “Metodología…” y cualquier cosa que les siga son materias de epistemología, es decir filosóficas, que deben ser estudiadas en la Facultad de Filosofía.

5.3.3.      La materia llamada “Metodología aplicada a las ciencias sociales I” es el perfecto ejemplo de este tipo de materias. Confiesa su autor que su primer objetivo es saturar a los estudiantes con “teoría”: “Conocer el papel de la teoría en la investigación social”. El único modelo que conoce esa persona es “el kantiano”. Nada de lo que aparece en ese programa va a ayudar nunca al estudiante a ejercer el oficio de sociólogo.

5.3.4.      La materia llamada “Metodología aplicada a las ciencias sociales II” es una mezcolanza de ideas sobre lo que sus autores llaman “el enfoque cualitativo y el cuantitativo”. En el colmo, dedican una unidad entera a “Sociología e historia”, “Sociología y economía”, “Sociología y geografía” y “Sociología y política”.

 

5.4.            Otras

 

5.4.1.      Las materias “Construcción histórica de México en el mundo I (1808-1945)” y  “Construcción histórica de México en el mundo II (1945-Actualidad)” son sendos cursos de Historia de México, que todo estudiante mexicano tomó en las enseñanzas primaria, secundaria, media y media superior. Modonesi puede tomar un curso privado de nuestra historia, pero no tiene derecho a imponerlo como obligatorio a los estudiantes de las cinco carreras de la Facultad.

 

5.4.2.      Optativas que deberían ser obligatorias

 

5.4.2.1.                       Sociología Urbana.

5.4.2.2.                       Sociología Rural.

5.4.2.3.                       Sociología del género, que debería llamarse “Sociología de los sexos”.

5.4.2.4.                       Sociología de las Relaciones Económicas.

5.4.2.5.                       Sociología del trabajo.

5.4.2.6.                       Sociología Política.

5.4.2.7.                       Sociología de la Cultura.

5.4.2.8.                       Perspectivas Sociológicas de lo Religioso”, que debería llamarse “Sociología de las religiones”.

5.4.2.9.                       Sociología de las Culturas Indígenas en México.

5.4.2.10.                   Sociología de la Educación.

5.4.2.11.                   Sociología de la Educación Superior en México.

5.4.2.12.                   Introducción Al Estudio de la UNAM, que debe llamarse “Sociología de la UNAM”.

 

6.                  Desempleo general de egresados.

 

Los autores del Plan se proponen deliberada y cínicamente el desempleo de los egresados. Entre las “ventajas” del Plan vigente, los autores incluyen una “lógica de construcción no subordinada a la lógica mercantil del mundo del trabajo[26]”. Puesto de manera directa y clara, una cualidad buena, una “ventaja”, sería, según los autores de ese “Diagnóstico”, su carácter desempleador, con todas las gravísimas consecuencias que el desempleo causa. Lo que ya sabíamos hace muchos años ahora se convierte en una confesión: que los alumnos dediquen esfuerzos y sacrificios, durante cuatro o cinco años, a una carrera que los condena, desde su primer día de clases, al desempleo. Desde hace muchos años, todo egresado de nuestra carrera que no encuentra trabajo como sociólogo, sabe que la razón de sus males están en el director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y en los coordinares de su Centro de Estudios Sociológicos.

 

7.                  Muerte de nuestra carrera. Si, por pereza, egoísmo o temor, dejamos que este Plan se aplique, la carrera de sociología desaparecerá más pronto que tarde, y cederá su lugar a algo así como una “Centro Nacional de Adiestramiento Marxista y otras políticas y filosofías”.

 

Este análisis sólo puede dar lugar a una actitud inmediata y resuelta: hay que detener, ya, la obra destructora de estos nuevos comisarios y sus jóvenes marionetas, perversos unos e ingenuos los otros.

 

Iván Zavala Echavarría, 6 de abril de 2015


 

[1][1] “Reglamento General para la Presentación, Aprobación y Modificación de Planes de Estudio” https://www.dgae.unam.mx/normativ/legislacion/modificaciones/mod_planes_estudio_prestacion.html. La comisión local de sociología violó por lo menos los artículos 6 y 15 de ese documento. El artículo 6 ordena que los cambios a los Planes de Estudio tomen en cuenta “su [de la carrera] demanda estimada y su campo de trabajo actual y potencial”, negritas mías. Al proponerse deliberadamente el desempleo de los egresados, ese Plan viola abiertamente ese Reglamento. Desde el solo punto de vista jurídico, esta grave violación bastaría para anular ese Plan y para castigar a sus autores, desde Castañeda hasta Modonesi. El artículo 15 exige que “los consejos técnicos y los directores de las entidades académicas difundirán la información respecto de los proyectos de modificación de planes y programas de estudio de manera amplia a través de boletines, circulares, gacetas o de medios electrónicos al alcance de la Universidad”, negritas mías. Esa difusión amplia nunca existió.

[2] Henri Lefebvre, Le marxisme, Presses Universitaires de France, Paris, pp. 7 y 8.

[3] Karl Marx, “Prólogo de la Contribución a la Crítica de la Economía Política”, en: Marx y Engels, Obras Escogidas, Editorial Progreso, Moscú, p. 184,

[4] Karl Marx, Oeuvres III. Philosophie, Bibliothèque de la Pléiade, Gallimard, Paris, 1982, pp. 1041, 1042  y 1047.

[5] Henri Lefebvre, Le marxisme, Presses Universitaires de France, Paris, pp. 7 y 8.

[6] Marx y Engels. Obras Escogidas en 3 tomos, tomo2, pp. 4, 9, 45, 105, 113, 116, 225-229, 230, 233-235, 237; Kostas Papaioannou. “Introduction à la russophobie de Marx”, en: De Marx et du Marxisme, Êditions Gallimard, Paris, 1983, pp. 461-508.

[7] http://www.ivanzavalae.org/Tsc1MarxEngelsContraMexico.htm

[8] Entre varias otras obras: Filosofía y socialismo, Editorial Claridad, Buenos Aires,[ s.f],  171 p.

[9] Autor, entre otras obras, de: Poder político y clases sociales en el estado capitalista, Siglo Veintiuno Editores, México, 1972, 471 p.

[10] Entre muchas otras obras, véase: (con Étienne Balibar), Para leer El Capital, Siglo Veintiuno Editores, México, 1988, 335 p.

[11] Stéphane Courtois, Nicolas Werth, Jean-Louis Panné, Andrzej Packzkowski, Karel Bartosek, Jean-Louis Margolin. Le livre noir du communisme. Crimes, terreur, répression, Éditions Robert Laffont, Paris, 1977, p. 15.

[12] V. I. Lenin. “Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo”, en: Marx-Engels, Obras Escogidas, Editorial Progreso, Moscú, ,[ s.f],  p. 19. Cursivas de Lenin.

[13] V. I. Lenin. Obras Escogidas en 3 tomos, Editorial Progreso, Moscú, 1961, t. III, p. 259.

[14] Entre otras obras: De Marx et du Marxisme, Éditions Gallimard, Paris, 1983, 566 p. ; Marx et les marxistes, Flammarion, Paris, 1972, 505 p.,

[15] Entre muchas otras obras, véase: Marx. Sa vie, son oeuvre, Fayard, Paris, 1981, 735 p.

[16] Entre muchas obras históricas sobre los primeros años de la Revolución de Octubre, véase: Courtois et al., Le libre noir du communisme, pp. 86, 108, 90-101, 113, 115-129. Llama la atención que la mayor parte de los asesinatos y otras formas de represión, fueron dirigidas contra obreros en huelga.

[17] Ibidem.

[18] Courtois et al., Le libre noir du communisme, passim.; Nicholas Werth, Histoiire de l’Union Soviétique, passim.

[19] “Diagnóstico del Plan de Estudios de Sociología”, http://www.politicas.unam.mx/depro/apps/doctosplanes/DIAGNOSTICO%20SOCIOLOGIA.pdf, s.f., p. 30.

[20] Tomo 1, p. 53.                                                                                                                                                   

[21] http://www.ivanzavalae.org/AtracoConsumado.htm; http://www.ivanzavalae.org/ModonesiSeDaPlazaASiMismo.htm; http://www.ivanzavalae.org/Castanedaacabaconlibertad.htm.

[22] Auguste Comte. Cours de philosophie positive, t. IV, Bachelier Imprimeur, Paris, 1839, p. 414.

[23] Émile Durkheim. El suicidio, trad. de Mariano Ruiz Funes, UNAM, México, 1974, passim.

[24] http://en.wikipedia.org/wiki/Wilhelm_Dilthey

[25] “Durante mucho tiempo nos llamaron a Merton y a mí los líderes de una escuela estructural-funcional entre los sociólogos norteamericanos … esta designación … es cada vez menos adecuada. En primer lugar, se ha vuelto más claro que estructura y función no son conceptos correlativos al mismo nivel … Es evidente que “función” es un concepto más general que define ciertas exigencias del sistema que mantiene una existencia independiente dentro de un ambiente, mientras que el concepto más afín a estructura es en realidad el de proceso, entendido como el aspecto general de un sistema”. Talcott Parsons. Biografía intellectual. El simbolismo económico y religioso en Occidente, trad. De Catherine Nelson Weskett, Universidad Autónoma de Puebla, 1986. p. 43.

[26] Comisión Local para la Reforma del Plan de Estudios de Sociología, “Diagnóstico del Plan de Estudios de Sociología”, http://www.politicas.unam.mx/depro/apps/doctosplanes/DIAGNOSTICO%20SOCIOLOGIA.pdf, s.f., p. 23.