Iván Zavala

El futuro del CGH

En mi ponencia del viernes 20 concluí así:

" ... el proyecto de universidad de la burocracia que gobierna la UNAM no se excluye con el proyecto educativo del presidente electo, aunque el rector, sus empleados y sus aliados parezcan muertos de pánico ante el fantasma de Fox. No defenderán nuestra autonomía contra el presidente panista sino la violación de la autonomía a la manera priísta contra la violación de la autonomía a la manera panista. Lo que el grupo que gobierna la UNAM defenderá contra Fox no es un proyecto de universidad sino un conjunto de intereses antiguos, amplios y profundos. No defenderán la universidad pública contra el intento de privatizarla sino los puestos y los recursos que tienen ahora contra los que no tendrán si Fox logra imponer su proyecto. De la Fuente, los suyos y las suyas no defenderán la universidad gratuita contra la universidad de paga sino su proyecto de pagos contra el proyecto foxista de pagos".

Esta conclusión, junto con las demandas fundamentales del CGH, es la base para precisar las características de la nueva universidad por la que luchamos, y para proponer la reorganización del CGH y algunas acciones concretas.

1 La Nueva Universidad

Nuestra alternativa es una universidad nacional. El gobierno federal será responsable enteramente de su financiamiento. Sus servicios y sus planteles cubrirán todo el territorio nacional. Financiada por el pueblo de México, estará a su servicio. La nación mexicana, en su totalidad, será el objeto de su docencia, de sus investigaciones y de la cultura que difunda.

La universidad será, por fin y de veras, autónoma. Basada en la definición de autonomía del artículo tercero constitucional, no será parte del gobierno federal ni, mucho menos, del Distrito Federal. Sus criterios y métodos de evaluación serán los de la institución, no los de otras instituciones públicas o privadas. Rechazaremos que los partidos políticos la usen como arena privilegiada y como botín. No estará al servicio de ningún interés económico.

La UNAM será auténticamente pública. Se situará en el sector público de la economía y de la cultura. No se concebirá como una institución política. No tendrá como criterio de eficacia la ganancia. Su objetivo fundamental será ofrecer a todo el pueblo de México una enseñanza universitaria de la mejor calidad.

La universidad será totalmente gratuita. Todos sus servicios serán gratuitos, desde las inscripciones hasta los accesos a Internet, bibliotecas, bases de datos, y todo tipo de laboratorios, incluidos los de cómputo.

La nueva universidad será, en la ley y en la práctica, una institución académica. Su particularidad radicará en ser de veras una comunidad de profesores, investigadores, estudiantes y trabajadores administrativos. Las libertades de cátedra, de investigación y de publicación serán no sólo principios definitorios de la universidad, como lo son ahora, sino realidad cotidiana. Habrá un gobierno conjunto de los tres sectores universitarios. En lugar de estimular los servicios políticos, como lo hace ahora, estimulará el trabajo académico.

La universidad será solidaria. En estricto respeto a las libertades mencionadas en el párrafo anterior, la universidad promoverá la solidaridad entre las personas y entre los grupos, no sólo entre sus sectores sino con el pueblo de México. El trabajo entero de la nueva universidad estará inspirado por la solidaridad con todas las mexicanas y con todos los mexicanos. En lugar de favorecer a los dos partidos políticos que la han controlado hasta hoy y a los intereses económicos privados, la universidad solidaria favorecerá, en la docencia, en la investigación y en la difusión de la cultura, al pueblo de México como entidad colectiva. La primera consecuencia de esta profunda transformación habrá de ser una reorientación total del quehacer académico. Los planes de estudios, los proyectos de investigación y las actividades culturales se resituarán en el contexto de la sociedad mexicana, de sus problemas, de sus angustias y de sus esperanzas, en todos los ámbitos: desde la preservación de nuestra lengua hasta la reconstrucción de la economía, de la política y de cultura. Esta reconstrucción deberá ser ajena a todo espíritu inquisitorial, estalinista o nazi-fascista.

2 El nuevo CGH

La nueva universidad será la obra de un Consejo General de Huelga renovado en sus objetivos, en su organización y en sus recursos.

2.1 Objetivos

Al Pliego Petitorio, que esencialmente dice lo que rechazamos de la UNAM actual, debemos añadir nuestra alternativa positiva. Después de haber dicho contra qué estamos, digamos ahora en favor de qué luchamos. Nuestra alternativa debe incluir por lo menos un proyecto de país y uno de universidad.

Debemos ir más allá de la crítica a la injusticia de las políticas económicas de la mundialización, bárbaramente llamada "globalización". Además de decir nuestros rechazos, expresemos nuestra propuesta. No nos limitemos a oponernos al individualismo. Luchemos por una sociedad solidaria.

La mejor manera de vencer a los individualismos priísta y panista es proponer a los universitarios y al país una nueva universidad nacional, autónoma, pública, gratuita, académica y solidaria, que incorpore todas las demandas de los profesores, de los investigadores, de los estudiantes y de los trabajadores administrativos. Es lo que llamé en otra ocasión "El CGH de todos los pliegos petitorios", como alternativa al tema propagandístico gubernamental de un congreso con "otros" pliegos petitorios. Hay tres tipos de demandas que deben ser sistematizadas cuanto antes: 1) los derechos de los estudiantes a una universidad gratuita y de la mejor calidad, así como a participar efectivamente en el gobierno de la universidad; 2) los derechos de los académicos a salarios dignos y a instrumentos de trabajo apropiados, y 3) los derechos de los trabajadores administrativos a salarios justos y a condiciones de trabajos adecuadas.

2.2 Reorganización

El CGH necesita una infraestructura y una organización mínimas, en por lo menos dos niveles: 1) los CHs de escuelas y 2) el CGH como tal. Un primer paso es hacer de cada CH un espacio para empezar ya a plantear nuestra alternativa de universidad y para sistematizar las demandas mencionadas antes. El CGH debe volver a ser la instancia donde se discutan las resoluciones de las escuelas y donde se decidan las actividades a realizar. Para lograr esto, las discusiones deben ser ordenadas y respetuosas, y las resoluciones deben aprobarse por mayoría de votos. Integrar democracia con eficacia en la organización debe ser la particularidad del CGH. Como cada escuela necesita un espacio físico, el CGH necesita el suyo. Las resoluciones, los documentos y los recursos del CGH no deben ser seguir errando o perdiéndose.

2.3 Los recursos

A los saloneos, brigadeos y marchas, tenemos que añadir los medios de un movimiento social moderno, principalmente recursos materiales suficientes y medios electrónicos e impresos modernos, eficaces y honestos.

3 Acciones concretas

3.1 Debemos proceder ya a unificar en una sola propuesta las conclusiones del precongreso del año pasado. No se necesitan nuevos foros ni nuevas convenciones. Basta nombrar una comisión que sintetice los acuerdos y los desacuerdos del precongreso, y que, a partir de las recomendaciones de esa comisión, el CGH dedique una plenaria de un fin de semana a discutir y a aprobar su proyecto de nueva universidad.

3.2 Nuestra alternativa tiene que estar documentada, ser conocida y discutida por los universitarios. Sin una publicación leíble y creíble, esta alternativa no será conocida y, por lo tanto, no será apoyada. Es urgente crear una publicación de gran calidad ética, académica y periodística para proponernos como alternativa ante la llamada comunidad universitaria y ante el pueblo de México. En una primera etapa, esa publicación estará dedicada a presentar nuestra alternativa de universidad y a justificarla con hechos, con valores y con razones. Dejemos a la élite del poder la responsabilidad histórica del dogmatismo, la mentira y la manipulación. No podemos luchar contra la calumnia calumniando. No podemos luchar contra el engaño engañando. No podemos luchar contra la mentira mintiendo. No podemos luchar contra la manipulación manipulando. Tengamos la dignidad y la fuerza de informarnos sobre nosotros a través de nosotros, no a través de quienes han pretendido siempre anularnos y destruirnos. No seamos masoquistas. Dejemos de enterarnos sobre nuestro movimiento en los diarios que nos han usurpado, golpeado, encarcelado, difamado y calumniado.

3.3 Intentemos abrir nuevos espacios radiofónicos y televisivos.

3.4 Substituyamos, en el interior del CGH, el vocabulario ideológico por uno más llano y concreto y, por lo tanto, más claro y más realmente popular. No usemos al CGH para propagar nuestra jerga sino para luchar por nuestras causas y por nuestros valores. Sin renunciar a nuestras ideologías, seamos sobre todo los luchadores y las luchadoras por una nueva universidad al servicio de un nuevo país cuyos valores centrales sean la solidaridad y la libertad.

3.5 Acordemos un código de solidaridad y de respeto entre nosotros que incluya por lo menos: 1) Exclusión de ofensas personales, en privado y en público. Dejemos a los otros el trabajo de dividirnos entre nosotros. 2) Exclusión de rumores, de mentiras y de calumnias. Este movimiento, el más calumniado en la historia del país, no puede comportarse con sus miembros como la élite del poder mexicana se ha comportado con nosotros. Hacerlo sería una incoherencia y un suicidio moral.

4 La responsabilidad histórica del CGH

Habiendo sido los únicos que se rebelaron contra el individualismo y contra esta vieja universidad, sólo ustedes pueden dirigir la construcción de una nueva universidad al servicio de una sociedad solidaria.

Facultad de Derecho, 23 de octubre de 2000

Análisis precedentes:

La gratuidad amenazada

La última farsa

El bloqueo calumniado