Reacomodos electorales del PAN y del PRI: 1985-1991

"Reacomodos electorales del PAN y del PRI: 1985-1991", Estudios políticos, cuarta época, número 1, octubre-diciembre de 1993, pp. 121-171, FCPS-UNAM, México, 1992.

 

Extractos

El 18 de agosto de 1991 hubo elecciones legislativas federales en México, en las que el PRI recuperó algunas curules perdidas en 1988. Ello dio lugar no sólo a que el PRI asegurara haber avanzado en el favor de los electores -lo cual es parte de la retórica partidaria usual en estos casos-, sino a que observadores independientes convalidaron el avance del partido en el poder.

Quizás el juicio más sintomático sea el que realizó el Instituto de Estudios para la Transición Democrática, A. C. Ese Instituto sostuvo que “el segundo dato relevante de los comicios de agosto es, indiscutiblemente, la recuperación del PRI", que habría obtenido “una victoria apabullante”. El o los autores no proporcionan ningún dato ni dan ninguna razón para probar la apabullante victoria priísta. En dos ocasiones señalan que la “recuperación” que mencionan tiene como punto de referencia las elecciones federales de 1988.

En 1991 sucedieron, en realidad, cosas muy distintas, según mostraré en este trabajo.

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La referencia errónea

Es verdad que los porcentajes del PRI en 1991 fueron mayores que los que obtuvo en 1988 en la mayor parte de las entidades federativas. Pero concluir de esas diferencias que el PRI mejoró su votación es cometer por lo menos dos errores: comparar elecciones no comparables, y comparar fuerzas en juego no comparables.

 Comparar elecciones no comparables

Uno de los criterios básicos de la sociología electoral es que sólo se pueden comparar elecciones con jurisdicciones, cargos y asuntos en juego de niveles iguales o semejantes. Las jurisdicciones, los cargos y los asuntos en juego en las elecciones de 1991 fueron completamente diferentes de los de 1988. Entonces eran elecciones federales generales cuya jurisdicción mayor era la nación entera, no circunscripciones electorales o entidades federativas, como en 1991. En 1988 la elección principal fue la de presidente de la República, mientras que en 1991 los únicos cargos realmente disputados fueron los de diputados federales. El control del Senado no tuvo mayor importancia. Y en 1988 estaba en juego el poder político entero del país, y, sobre todo, la posibilidad del más importante cambio político en México desde 1910.

Comparar fuerzas en fuego no comparables

 El factor que hizo peculiar las elecciones federales de 1988 fue la candidatura presidencial de Cuauhtémoc Cárdenas. Prescindo ahora de las razones que hicieron que ese candidato tuviera un carácter que no había tenido ningún candidato presidencial opositor anterior, con la posible excepción de Almazán en 1940. El hecho es que en 1991 el partido en el poder no tuvo enfrente ningún peligro de ese tamaño. Entre otras cosas (junto con los factores sociales que explicaré adelante), la ausencia de un peligro serio para el PRI -dicho de otra manera, la poca probabilidad de un triunfo opositor- dio lugar a una menor motivación para ir a votar contra el PRI y, por lo tanto, a porcentajes mayores para el PRI.

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PRI:   más pérdidas que ganancias

Usando los datos cuya elaboración detallé antes, el PRI disminuyó sus votaciones entre 1985 y 1991 en los distritos como conjunto y en la mayor parte de ellos.

En el conjunto de los 260 distritos considerados, el PRI perdió 8 puntos porcentuales: 61 por ciento en 1985 y 69 por ciento en 1991.

Entre 1985 y 1991 el PRI disminuyó sus votaciones en 187 de los 260 distritos electorales federales que estoy tomando en cuenta, es decir en el 72 por ciento de ellos.

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Casi todos los grupos ocupacionales que habían votado contra el PRI en 1985 mitigaron su desfavor en 1991. La gráfica no distingue la disminución del apoyo de campesinos y educadores.

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PAN: más ganancias que pérdidas

De 1985 a 1991, el PAN aumentó sus votaciones en los distritos como conjunto y en la mayor parte de ellos.

En el conjunto de los 260 distritos considerados, el PAN ganó 2.1 puntos porcentuales: 14.4 por ciento en 1985 y 16.5 por ciento en 1991.

El PAN aumentó sus votaciones, durante el período considerado, en 136 de los 260 distritos electorales federales que estoy tomando en cuenta, es decir en el 52 por ciento de ellos.

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Los factores sociales del PRI

Los priístas

Los educadores (mayoritariamente maestros normalistas) y los agricultores (mayoritariamente campesinos asalariados y los antiguos ejidatanos) constituyeron, en la elecciones legislativas de 1991, la base social propia, no exclusiva, del PRI, tomando en cuenta las categorías que el censo incluye como ocupaciones principales. Esto no quiere decir que todos los agricultores y todos los educadores votan por el PRI, ni que nadie de los otros grupos ocupacionales voten por ese partido. Quiere decir, simplemente, que los grupos mayores de esos dos grupos ocupacionales votan por el PRI. Además, otros análisis son posibles usando otros datos.

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Los antipriístas

 Los profesionales, los técnicos, los artistas, los ejecutivos privados, los supervisores, los artesanos, los obreros especializados, sus ayudantes, los conductores, los oficinistas públicos y privados, los comerciantes, los vendedores ambulantes, los servidores no domésticos, las empleadas domésticas y los trabajadores en servicios de protección y en las fuerzas armadas tendieron a votar contra el PRI en la elecciones legislativas de 1991.

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Los factores sociales del PAN

Los panistas

Los grupos mayores de profesionales, técnicos, artistas, ejecutivos privados, supervisores, artesanos, obreros especializados y sus ayudantes, conductores, oficinistas, comerciantes, vendedores ambulantes, servidores no domésticos, empleadas domésticas, y trabajadores armados votaron por el PAN en la elecciones legislativas de 1991.

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Los antipanistas

Los antipanistas se encuentran entre los educadores (mayoritariamente maestros normalistas) y los agricultores (mayoritariamente campesinos asalariados y los antiguos ejidatarios), que son precisamente los sostenes más fuertes del PRI. El cuadro 2 muestra sus coeficientes de regresión.

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