"Ser GOBERNADO es estar vigilado, espiado, dirigido, legislado, reglamentado, encerrado, adoctrinado, amonestado, controlado, estimado, apreciado, censurado, mandado por seres que no tienen títulos ni ciencia ni virtud ... Ser GOBERNADO es verse en cada operación, en cada transacción, en cada movimiento, anotado, registrado, empadronado, sometido a tarifa, sellado, medido, acotado, cotizado, patentado, licenciado, autorizado, aportillado, amonestado, estorbado, retirado, enderezado y enmendado. So protexto de utilidad pública y en nombre del interés general, verse sometido a contribución, a ejercicio, a rescate, explotado, monopolizado, concusionado, estrujado, burlado, robado y luego, a la menor resistencia, a la primera queja, reprendido, insultado, vilipendiado, vejado, acosado, maltratado, aporreado, desarmado, agarrotado, encarcelado, fusilado, ametrallado, juzgado, condenado, deportado, sacrificado, vendido, traicionado y, para colmo, burlado, mofado, ultrajado, deshonrado. ¡He aquí el gobierno, he aquí su justicia, he aquí su moral! ¡Y pensar que hay entre nosotros demócratas que pretenden que el gobierno tiene algo bueno; socialistas que sostienen tanta ignominia en nombre de la libertad, la igualdad y la fraternidad; proletarios que presentan su candidatura para la presidencia de la República! ¡Hipocresía! Con la revolución es distinto".

Proudhon, Idea general de la revolución, "epílogo", citado en Armand Cuvillier, Proudhon, FCE, México, 1939, pp. 296-297.